divertimento
una joyita que merece verse varias veces, para pasar el rato mientras llega la inspiración
diario de todo y de nada, batiburrillo de pensamientos y hechos de una mente nostálgica con la cabeza perdida
una joyita que merece verse varias veces, para pasar el rato mientras llega la inspiración
Es curioso que, en mis relaciones sentimentales, Fangoria siempre ha estado muy presente. Inconscientemente pongo banda sonora a los momentos, y en ella se cuela algún que otro temazo. Así, al hablar de hombres, hablo de discos, y asocio tal o cual persona y momentos, con este o aquel disco, con alguna presentación, un single desconocido, o la remezcla más impresionante que pudiese escuchar. Fangoria, Alaska y mis hombres, mis hombres, Alaska y Fangoria. Todo tiene alguna canción.
Y en esta surrealista mezcla, Madrid, mi adorada y odiada Madrid, ha estado de escenario en muchos momentos importantes. Alegres, tristes, melancólicos, risueños... y para todos ellos también había una canción. Y si el último momentazo madrid que relate anteriormente es digno de olvidarse, otros los guardo en mi corazoncito, como reliquias de momentos inolvidables, buenos... y no tan buenos.
"Me odio cuando miento" fue una de esas canciones que me marcaron época, y que en cierto modo guarda similitud con este último acontecimiento. hace cinco años, noche en Ohm, una pareja rota cientos de veces, y cientos también reconstruida, con las grietas del rencor y el amor aflorando entre pegotes de cola mal aplicada. Una escena parecida en el mismo lugar, la noche... madrid... una pista de baile... lluvia en las aceras... besos no dados, miradas esquivas... y un sentimiento de amargura que, visto desde el recuerdo, provoca una ligera sonrisa. Eran años de inocencia...
y de fondo... Fangoria
Parido por nikosillo a las 18:09
Esculpenubes: fangoria, paranoias, parrafadas, soledad
Esto sí que fué un extraño viaje...
yo podría haber estado delante de ese escaparate, saltando y gritando como un poseso seguidor de Fangoría. Dos días antes de esta presentación, andaba yo camino de Madrid. Como otras tantas veces, varias horas de bus que preceden a un encuentro... aunque esta vez no era un desconocido.
Una de estas situaciones surrealistas que uno no se espera, este verano en Cabo de Gata, conocí a un chico. Simpático, agradable, gracioso, buen culo, vasco pero residente en Madrid... una joyita. Miraditas... tonteo... mensajitos... y antes de que me diera cuenta, ya estaba pasando él tres días en Granada, con mi gente, en mi dormitorio, en mi ciudad, y él, como en casa. Todo perfecto.
Pasa el tiempo, mensaje va, mensaje viene, llamadas intempestivas, palabras intencionadas...
Y allí estaba yo, camino de Madrid, esperando repetir la misma historia.
Pasa el viernes... pasa el sábado... todo genial. Calle, casa, desayuno, comida, cena, película, abrazados, sexo, vino.... todo genial.
Noche de sábado en casa de amigos suyos, más vino, música de Fangoria, baile, juerga, miradas, besos... el paraiso.
Siete rayas después, varias botellas de vino, unas cuantas copas, mucha música, muchas soledades, cúlmen de la noche en Ohm... todo empezó a cambiar. Yo... observando la evolución, el... empezó la transformación, y el diálogo.
- Como puedes estar así de entero si yo estoy que me caigo? No puedo más... estoy fatal
- No se... hemos tomado lo mismo... pero no me encuentro mal. Solo veo en cinemascope... pero me siento bien
- Cinemascope?... que quie... bueno da igual... tanto rollo... vamos a dormir
- ...
- ... (silencio y cara de mosqueo)
- Pablo (nombre ficticio) te pasa algo?
- Es que no me ves? estoy bastante mal
- Ya ya... pero no se... aparte... estas raro...
- déjame ya!!!! No me molestes mas!!!!!!!
- si no he dicho nada ... (snif)
Y eso fué todo
Mediodía del domingo, estaba a la puerta de su casa maleta en mano. Ni siquiera me acompañó a la estación (qué menos...) aunque la verdad... lo prefería así.
Fangoria presentó su disco "El extraño viaje" en el escaparate de la Fnac, y yo debería haber estado allí, quería haber estado allí... pero sin embargo... mi extraño viaje había terminado antes de lo previsto caminito de Granada....
Y que siempre me pase lo mismo...
Gracias, Juan y Kike, sobre todo a ti, Kike, fuiste lo único agradable de esa noche... que pena que no nos dejáramos los teléfonos finalmente. Agur
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